Me encuentro presa cautiva en un lugar oscuro y frío.
No hay ventanas, ni puertas, ni pasadizo secreto que me libere. Afuera debe hacer aun mas frío y la oscuridad, seguro inminente no me deje hacer dos pasos sin caerme.
Este lugar frio, oscuro, sin ventanas, ni paredes, ni pasadizos comienza a estrecharse en cada minuto, y temo que si algo no sucede en breve, moriré atrapada aquí, por estas... paredes???
Paredes?, no veo ladrillos, ni cemento, ni yeso, ni nada similar a una pared. Es mas, no hace frio, y tampoco hay oscuridad. Es 3 de Enero, hemisferio sur, de que frío me hablas?
...donde estaba recién?, donde era ese lugar temible, frío, oscuro? donde es que yo estaba en cautiverio? presa? sin salida? sin opción y a punto de morir atrapada?
..donde?, Ya se!!!, estaba en mi cabeza!! mi cabeza que a veces descansa en mi almohada nueva, otra se deja hacer lindos bucles, y otras me traiciona tanto...me atemoriza, me hace creer que soy la nada misma, y me limita hasta hacerme creer que hay limites.
Saliendo de mi cabeza traicionera y engañosa, no hay nada real que perder. Y aun estando presa tendría la opción de ser paciente y esperar cumplir la condena para salir en libertad, y con buena conducta y empezar de cero una vida sin precedentes.
Saliendo de mi cabeza (y con ello no solo hablo de este cráneo -bastante grande por cierto el mío-, sino de mis ideas, mis miedos no reales, mis trabas inventadas pues no hay fantasmas manifiestos ni peligro inminente), no hay Nada que me limite, nada certero que no pueda hacer.
Porque aun en la situación mas terrible, si logro liberarme de mis miedos no existentes mas que allí en mi cabeza, tengo el poder de acceder a tantas otras e ilimitadas posibilidades para vivir una nueva realidad.
No tengo nada que perder, mas que a mi cabeza.
q manera especifica, clara, simple y perfecta de dar el mensaje. con palabras simples pero que dejan volar la imaginacion con tu narracion, me encanto!!
ResponderEliminar